22 de noviembre de 2010

ADIOS A LOS MOLINOS

Hemos conocido por los medios de comunicación que, a través del Ministerio de Medio Ambiente, se vienen realizando proyectos y obras de restauración de los ríos y que, en ocasiones, tienen la consecuencia de derribos de presas y azudes de molinos, ferrerías, batanes y otros edificios y obras hidráulicas que son testimonio de la relación de nuestros pueblos con el río y, por lo tanto, deberían ser un patrimonio sujeto a protección.

Hay un acuerdo total de apoyo a las políticas de saneamiento y recuperación de los cauces y riberas de nuestros ríos tan castigados en los últimos tiempos por el caótico desarrollo urbanístico e industrial de las ciudades y la degradación generalizado de los espacios rurales.

Si de lo que se trata en estos proyectos es de restaurar los cursos fluviales a su estado primigenio, con unos cauces limpios de aguas puras, donde flora y fauna, desarrollen sus ciclos naturales, podríamos imaginarnos, retrocediendo en el tiempo, escenarios bucólicos como los expresados en pinturas o descripciones literarias de singular belleza.

Si retrocediésemos hasta el siglo XVIII, cuando aún existía una mayor armonía entre el hombre y los territorios fluviales, los azudes y molinos ya estaban integrados en esos paisajes. Incluso podemos retroceder mucho más y también observaríamos la presencia de pesquerías del salmón, de los molinos de cereal y de los batanes de paños, las ferrerías trabajando el hierro, los noriales regando las tierras. Todo un idílico paisaje en un entorno equilibrado.

Queremos decir, y así lo hemos manifestado en otras ocasiones, que los valores naturales y culturales de nuestros ríos son las caras de un mismo patrimonio y ambas partes estamos obligados a conservarlas y trasmitirlas a otras generaciones pues se trata de un patrimonio heredado. Hasta aquí no hay problema y suponemos que todos estaremos de acuerdo.

El problema surge cuando un proyecto de restauración, ambiental o arquitectónico, ignora una de las partes integrantes del patrimonio. Si para que suba el salmón desde la mar es preciso derribar un “obstáculo” que existe desde hace siglos, habrá que pensar si la razón de esa perturbación son los históricos azudes y presas y no acciones más contemporáneas, de contaminación y uso inadecuado de los ríos.

Pero el problema aumenta cuando sabemos que en el país existen restos de más de 20.000 molinos y otras construcciones fluviales y una mínima parte son conocidos y menos inventariados o protegidos como valores culturales. La mayoría pertenecen al mundo del abandono y el olvido.
Por eso, y ante la noticia de las actuales intervenciones y derribos, queremos alertar a las administraciones responsables y al público en general, del peligro de estas actuaciones indiscriminadas en cursos de ríos donde no existe una valoración del patrimonio edificado ni del paisajístico lo que supondrá su desaparición.

Además, no se trata solo del valor histórico de azudes y molinos. Existen condiciones paisajísticas asumidas por la población que no coincide con la imagen de un romántico paisaje sino que son valores propios del “lugar” en la memoria de los pueblos. Actualmente el paisaje se desprende ya de las antiguas definiciones nacidas en el romanticismo para recalar en plena actualidad en el Convenio Europeo del Paisaje suscrito por nuestro país donde se define que: . “.. Por «paisaje» se entenderá cualquier parte del territorio tal como la percibe la población, cuyo carácter sea el resultado de la acción y la interacción de factores naturales y/o humanos; ....Se refiere tanto a los paisajes que puedan considerarse excepcionales como a los paisajes cotidianos o degradados.”

Por centrar más el tema: no estamos hablando de grandes saltos de agua que, con seguridad son un verdadero obstáculo en el transcurrir natural de los ríos. Nos referimos a pequeños saltos que, en cualquier caso, admitirían reducidas actuaciones que posibilitasen una buena continuidad del curso de las aguas. Creemos que existen soluciones técnicas para facilitar el fluir de las aguas y regenerar los lechos de los ríos. Hay comunidades que están realizando novedosos sistemas de “escalas” sin tener que derribar los azudes históricos.

El desconocimiento es el peor enemigo que tenemos. Necesitaríamos inventariar todos nuestros ríos a efectos de conocimiento y protección de su patrimonio edificado y natural. En algunas administraciones se han realizado inventarios donde puede conocerse el valor de cada uno de esos edificios y se les asigna algún tipo de protección. En esto creemos que no debería haber dudas sobre lo que se puede derribar y lo que no según informe previo de la Consejería o administración de Cultura correspondiente.

Pero la labor de inventariar o catalogar entendemos ardua y lenta, y ya ha habido suficientes pérdidas irreparables para estar esperando a los inventarios generales. Entendemos que mientras tanto es imprescindible tomar medidas cautelares y urgentes que eviten derribos indiscriminados.

Por todo ello instamos a las Confederaciones Hidrográficas y los organismos que promuevan planes de restauración de ríos, antes de proceder al derribo de “obstáculos” – azudes de molinos y ferrerias y tantos otros- que pidan informe favorable a los Departamentos de Cultura y estos, a su vez, apoyen sus criterios en estudios especializados.

En Madrid a 15 de Diciembre de 2009



ASOCIACIÓN TAJAMAR

8 de noviembre de 2010

Sobre el derribo de azudes y molinos
Remitido a la Asociación ACEM por Jorge Miranda Miembro del TIMS

Car@s Amig@s dos Moinhos,
O incrível está a acontecer em França: O projecto de classificação dos cursos de água (Art. L 214-17 du C.E.) prevê a supressão de um número máximo de moinhos e seus açudes por razões ecológicas. A Federação Francesa dos Amigos dos Moinhos lançou uma petição on-line para contrariar esta ideia e sensibilizar os legisladores para a necessidade de preservar o património Molinológico. Pela minha parte não sei se os moinhos farão assim tanto mal a este pobre e castigado planeta, mas estou certo, isso sim, de que não é pelos moinhos tradicionais (que geram e consome energias renovaveis e limpas, transformando-as em trabalho em nosso benefício) que a Humanidade tem começar a Grande Limpeza de que necessita para garantir a sobrevivência das espécies. Ás vezes temos que levantar a voz pelo que acreditamos ser importante, por isso eu assinei e convido tod@s a fazer o mesmo em http://www.mesopinions.com/Le-passe-et-le-futur-de-nos-rivieres-vivantes--petition-petitions-e3c8327bfca6849905be6dd9e9052ead.html

O teor da minha mensagem, para o caso de alguém pretender usá-la no todo ou em parte, criando uma corrente de opinião, é :
« I am a friend of Planet Earth (including Mills) and I Think to destroy mills its not a top list action to save the Planet. PLEASE RECONSIDER! Jorge MirandaTIMS - The International Molinological SocietyRede Portuguesa de Moinhos »
 Um abraço amigo, Jorge MirandaTIMS - The International Molinological SocietyRede Portuguesa de Moinhos PS : em anexo um moinho de água medieval para nos recordarmos todos do que estamos a falar. Reproduzo abaixo o teor da Petição.

Auteur :Fédération Française des Associations de sauvegarde des Moulins - FFAM - Siège social Musée des Arts et Traditions Populaires 75116 PARIS Description :Association de sauvegarde sans but lucratif régie par la loi 1901 déclarée sous le n° 77/1894 - SIRET 321 895 898 00021 - APE 913 E

A l'attention de Monsieur le ministre du MEEDDMÀ propos de la circulaire DGALN BO, dite « circulaire plan continuité écologique »,du 25 janvier 2010 relative à la mise en œuvre par l’Etat et ses établissements publics d’un plan d’actions pour la restauration de la continuité écologique des cours d’eau NOR : DEVO0930186C. Exposé des faits : Le projet de classement des cours d'eau (Art. L 214-17 du C.E.), actuellement instruit par vos services, fait l'objet de réunions d'information et de concertation dans tous les départements. Pour nombre d'entre elles, ces réunions ont eu lieu en période estivale, ne réunissant que 20 ou 30 personnes, et obligeant à des réponses des participants dans les trois semaines qui suivaient.Contrairement aux préconisations de la DCE 2000, les projets présentés ne comprenaient la plupart du temps qu'une cartographie schématique comportant de nombreuses erreurs, sans informations précises de quelque nature que ce soit.Partout, le seul argument, répété en boucle permanente par les représentants de l’Etat, a été que la « continuité écologique » nécessitait la suppression d'un maximum de seuils ou chaussées de moulins, seuils présentés comme la cause principale de dysfonctionnements hydrauliques empêchant d'atteindre le bon état des masses d'eaux superficielles en 2015.Un tel mode opératoire est-il une véritable concertation ?Sur l’aspect administratif : Dans ces réunions, nous n'avons jamais entendu parler de la pollution due aux substances dangereuses prioritaires (DCE 2000), et seule l'hydromorphologie est mentionnée comme action indispensable : c'est oublier un peu vite que toutes les modifications des cours d'eau ont été autorisées, parfois initiées, par l'autorité administrative.Le déclin de l'usage des moteurs hydrauliques a entrainé un quasi abandon de la surveillance de leur fonctionnalité par l'administration, bien qu'elle y ait été tenue par la loi ; actuellement, de nombreux services départementaux de Police de l'eau ne disposent même plus de documents règlementaires toujours en vigueur, et cherchent parfois à règlementer des ouvrages qui le sont déjà.Concernant le transport des sédiments, obligation de la DCE 2000, l'ONEMA étudie ses modalités pour fin 2011 : comment en juger aujourd’hui ?On peut s'étonner en outre du fait que les études d'impact des projets de classement seront faites après la finalisation de ces projets, sans que soit prévue la possibilité de concertation à ce stade.Sur l’aspect technique : L'obtention du bon état écologique est une entreprise complexe dans laquelle tous les paramètres ont leur importance, compte tenu de leurs interactions. Agir avec prudence et réflexion dans le temps, comme le font certains de nos voisins européens, donnerait plus sûrement de meilleurs résultats que la précipitation arbitraire actuelle.De plus, certains chiffrages annoncés démontrent l'irréalisme des capacités financières mobilisables, tant publiques que privées.Les remembrements, drainages, suppression de haies, rejets d'assainissements publics et privés, imperméabilisation et lessivages des sols, etc..., ont entrainé un ensemble de conséquences dont les seuils de moulins ne sont en aucun cas responsables.La suppression systématique des seuils de moulins, qui n'est ni préconisée, ni même mentionnée par la DCE, bouleversera au contraire un équilibre écologique établi depuis des lustres et induira des désordres qui ne paraissent pas pris en compte : modifier brutalement la dynamique hydraulique des cours d'eau entrainera obligatoirement une modification de cet équilibre qui ne pourra plus être rétabli ultérieurement. On ne « travaille » pas un fleuve, une rivière ou un ruisseau comme on fabrique un produit industriel, la nature se moquant de la législation.Un seul exemple à ce sujet : de nombreuses préfectures ont pris, cette année encore, des arrêtés interdisant la levée des vannes pour préserver les cours d'eau d'étiages sévères : qu'en sera-t-il lorsque les vannages auront été supprimés et qu'une mince lame d'eau entrainera des sédiments potentiellement pollués dans des estuaires déjà encombrés, faisant des océans les exutoires des polluants qui s’écoulent des bassins versants de tout l’hexagone et favorisant la prolifération des algues vertes et le développement de l’herpes-virus qui affecte gravement les parcs ostréicoles.En outre jamais la continuité piscicole n'a été perturbée, sauf cas spécifiques, par les seuils de petits moulins : dans les années 1950/1960, Winston Churchill et des Présidents de la République venaient pêcher en Normandie alors que les seuils de moulins étaient plus nombreux qu'aujourd'hui. La suppression de ces seuils, en modifiant brutalement les faciès, sera très souvent préjudiciable à la faune halieutique déjà agressée par les polluants chimiques, comme constaté sur certains sites déjà « renaturés ».Sur l’aspect potentiel énergétique : A l'heure des énergies renouvelables tant prônées par votre ministère, le potentiel hydroélectrique de ces ouvrages, inscrit dans la loi, n'est pratiquement jamais pris en compte, ni même mentionné, quand il a été réalisé. Un petit moulin (20 KW) peut représenter la consommation annuelle de 35 foyers (hors chauffage), et la répartition géographique de ces moulins couvre tout le territoire (Cf. rapport Dambrine).Requête des pétitionnaires : Monsieur le Ministre d'État, les propriétaires de moulins et ouvrages, et les usagers et amoureux de nos rivières, concernés au premier chef par la suppression envisagée des seuils hydrauliques, mais rarement invités et/ou écoutés aux réunions, vous demandent qu'une véritable concertation reprenant l'ensemble des paramètres puisse avoir lieu en remplacement du simulacre actuel, afin que le troisième patrimoine de notre pays ne soit irrémédiablement détruit, alors qu'il représente, pour notre futur et celui des générations à venir, une triple richesse inestimable dans les secteurs économique, touristique et énergétique.