10 de octubre de 2010

LAS TABLAS DE DAIMIEL


Un viejo molino protagonista en la lucha contra la desertización

Con motivo de impartir un reciente curso en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel (1) hemos podido conocer los problemas paisajísticos y peligro de desertización de ese territorio.

En esencia el problema consiste en lo siguiente: la extracción intensiva de agua a través de pozos para usos agrícolas ha agotado los acuíferos que alimentaban las surgencias del río Guadiana, “los ojos del Guadiana”, con lo que no solo se secó un tramo de su curso, sino que desaparecieron también las aguas freáticas. Ello conllevó la perdida de humedad de las “turbas” inferiores y, en consecuencia, surgieron los ya conocidos incendios subterráneos. Todo ello afectó a la flora y fauna del territorio con lo que podemos hablar, efectivamente, de un riesgo de desertización del territorio.

Recuerdo algo parecido en los humedales costeros en las marismas europeas o los manglares caribeños: la explotación de los pozos afecta al equilibrio de las aguas subterráneas colocadas según sus densidades, por su salinidad, separadas por planos“interfases”. Roto el equilibrio la salinización alcanza a los terrenos cultivables inutilizándolos. Nuevas acciones sobre terrenos más alejados reproducen el fenómeno. Es otra forma de desertización. Casos bien conocidos son los campos de Nijar y Dalias en Almería.

Esquema sobre intervención sobre los acuiferos cercanos a una red de molinos de marea
 e interprtación de los impactos ambientales.en Cantabria. L.Azurmendi.

En el caso de las tablas de Daimiel no se conocen problemas de salinidad pero la desecación es alarmante por los mismos motivos de explotación intensiva de las aguas subterráneas. La situación se agrava al tratarse de una zona de un interés continental declarada por la UNESCO como Reserva de la Biosfera.

Se ha adoptado la solución de trasvasar aguas del Tajo-Segura al afluente del Guadiana, el río Ciguela, inundando las Tablas, sofocando los incendios y manteniendo el equilibrio ecológico de los humedales. Sucede ahora que las aguas ascienden por un tramo del río Guadiana hacia “Los Ojos” en sentido inverso al natural del cauce.

En este tramo del Guadiana se sitúan un buen número de molinos y se da la paradoja de que estos han quedado de espaldas al curso de las aguas con los cárcavos inundados.

Según hemos podido observar, el actual nivel de las aguas de las Tablas es muy superior al que tradicionalmente tenían dado que, en un delicioso plano de mediados del XVI, ya existía el molino denominado Molemocho y no podía tener sus cárcavos inundados porque en esas condiciones no podría funcionar.

Foto que ilustra la ponencia de Angel Aranda y Petra Martín en el curso.

Así que tenemos al molino actuando como azud y contención o regulador de las aguas de las Tablas. Un viejo molino que estaba en ruina, cambia su destino tradicional , espléndidamente restaurado como Centro de Interpretación, por el de protagonista actual de la regulación medioambiental del territorio.


Luis Azurmendi

(1) Curso de introducción a los molinos de las Tablas de Daimiel
Parque Nacional de las Tablas de Daimiel
Centro de Interpretación del Agua

Mas información recibida
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